
Vivienda unifamiliar en Bizkaia
Diseño: Andrea Diego
Año de realización: 2026
Lugar: Bizkaia
Materiales empleados: Roble y laminados
Este proyecto se desarrolla como una intervención completa de carpintería interior, donde la madera de roble articula todos los espacios y define la identidad de la vivienda. Cada elemento se resuelve a medida, buscando la continuidad, la precisión en los detalles y una integración total con la arquitectura.
Carpintería interior a medida en roble
Desde el acceso, la carpintería adquiere un papel estructurador. El hall se organiza con puertas de roble completamente enrasadas en el propio panel. La ausencia de marcos visibles y el uso de hendiduras verticales como decoración permiten leer el conjunto como un único plano, limpio y ordenado.
Este recurso resuelve la circulación y la primera lectura del espacio, donde la carpintería se integra en la arquitectura sin elementos añadidos.
Puertas correderas de roble entre cocina, salón y hall
En la planta baja, la relación entre estancias se resuelve mediante puertas correderas a medida en roble. La conexión entre cocina, salón y hall se articula con hojas de gran formato que incorporan vidrio, permitiendo separar sin perder continuidad visual ni entrada de luz.
Los enmarcados y proporciones refuerzan la presencia de las puertas como elemento arquitectónico, manteniendo una estética sobria y coherente con el conjunto.
Mobiliario a medida y carpintería en los baños
En las estancias de la planta baja, la carpintería continúa con el mismo criterio. Los muebles de baño suspendidos en roble se diseñan en continuidad con el resto de la vivienda, con interiores en laminado para garantizar su durabilidad y frentes que mantienen una estética limpia.
Cada pieza se adapta al espacio, resolviendo el uso diario sin romper la coherencia material del proyecto.
La escalera de madera de roble y barandilla metálica
La escalera actúa como elemento central de conexión entre plantas. Realizada en madera de roble rojo, se estructura en dos tramos rectos unidos mediante dos descansillos. Un diseño sin zancas laterales, lo que le aporta una estética ligera y contemporánea.
La barandilla metálica en acabado negro mate introduce un contraste preciso, reforzando el carácter contemporáneo sin competir con la madera.
Puertas interiores y carpintería en la planta superior
En la planta superior, el distribuidor organiza los accesos mediante puertas en acabado de roble con un rehundido decorativo muy característico. Esta solución mantiene la continuidad formal y refuerza la lectura ordenada del espacio.
Los muebles de baño mantienen el mismo lenguaje que en la planta inferior, aunque estos son de mayores dimensiones y con más capacidad de almacenaje.
El cabecero del dormitorio principal se resuelve como una pieza a medida en roble, compuesta por dos paneles verticales con moldura perimetral que enmarcan la cama y ordenan el frente. La composición se completa con mesillas integradas de un cajón y elementos verticales que refuerzan la continuidad y proporción del conjunto.
El resultado es una vivienda donde la carpintería interior se entiende como un sistema continuo que estructura el espacio. Puertas que ordenan el recorrido y mobiliario a medida que definen una identidad clara en toda la vivienda.
Incluso en esta fase, aun sin decoración, el proyecto permite apreciar la calidad del trabajo, donde cada solución responde a una lógica constructiva y a un diseño cuidado en cada detalle.